Desde joven, Antonio estaba fascinado por las historias de su familia, su comunidad y la historia latina. Mientras trabaja como editor de video en una estación de noticias local en Bakersfield, una última asignación fotográfica lo llevó al Monumento Nacional César Chávez; un lugar que cambiaría la trayectoria de su carrera.
Al recorrer el Monumento Nacional César Chávez y fotografiar el sitio donde Chávez está enterrado, Antonio sintió una profunda conexión. No era solo la reverencia silenciosa del lugar; era la historia detrás de él lo que lo atrajo. "Se sentía muy tranquilo; se sentía como en casa.” Después de conocer a un miembro del personal del sitio, decidió aplicar a MANO Proyect, un programa de Hispanic Access Foundation dedicado a conectar, fortalecer y desarrollar jóvenes de color líderes que comparten una pasión por servir y fortalecer sus comunidades. Así, Antonio regresó a ese lugar que tanto le había resonado, pero esta vez como parte del equipo.
En el Monumento Nacional César Chávez, Antonio recopila, organiza y preserva historias orales: testimonios de quienes vivieron el movimiento de los trabajadores campesinos y las luchas ambientales que definieron el activismo de Chávez. Sin embargo, su trabajo no se limita a los archivos; también sirve como plataforma para educar a nuevas generaciones sobre la continua relevancia del legado de Chávez. Uno de los aspectos más impactantes de su labor ha sido la organización de eventos educativos para estudiantes latinos.
"Lo mejor de todo ha sido inspirar a niños". Para muchos de estos estudiantes, tener este tipo de oportunidades es transformador; . es muy importante que jóvenes latinos se vean representadosen espacios que celebran su historia.
Uno de los momentos más destacados de su experiencia ha sido recibir a estudiantes de secundaria, como parte del proyecto financiado por National Geographic, 2892 Miles to Go, que es una iniciativa de exploración para desarrollar sus propias historias sobre justicia ambiental en el Valle Central. El programa comenzó en el Monumento Nacional César E. Chávez, donde Antonio ayudó a inspirar a los jóvenes narradores a reflexionar sobre el legado de Chávez a través de un taller de narración fotográfica. De acuerdo a Antonio, el propósito de esta experiencia es inspirar a los jóvenes a ser conscientes y abogar por mayor salud ambiental en sus comunidades, incluidas las de Arvin, Weedpatch y Lamont.
Antonio ha ayudado a acercar a la comunidad local al monumento, enseñándoles no solo sobre el papel de Chávez en el movimiento de los trabajadores campesinos, sino también sobre su trabajo menos conocido como defensor de justicia ambiental. Para Antonio, estos eventos no son solo educativos; son profundamente personales, ya que muchos de los estudiantes que conoce provienen de familias que continúan realizando el mismo trabajo hoy en día. Antonio se esfuerza por transmitir el orgullo por sus raíces, su familia y las contribuciones de los trabajadores campesinos latinos a la sociedad estadounidense.
A través de la pasantía de un año facilitada por Hispanic Access Foundation, Antonio solidificó su compromiso con la preservación y difusión de la historia latina. Recientemente aceptó un puesto de tiempo completo en el Centro Chávez, donde continúa su labor. A través de su trabajo, Antonio honra el legado de César Chávez y de los incontables trabajadores campesinos cuyo esfuerzo y sacrificios han moldeado los paisajes del Valle Central.