Las sustancias tóxicas denominadas perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés), conocidas como los "químicos eternos", fueron detectadas en el 98% de las vías fluviales analizadas en Florida y otros 18 estados, de acuerdo con un informe.
Hispanic Access Foundation y Waterkeeper Alliance divulgaron en español el "Informe PFAS Fase II" este martes para brindar a las comunidades hispanohablantes información que consideran fundamental sobre la contaminación causada por estos "químicos eternos" tóxicos.
La iniciativa continua de monitoreo es de Waterkeeper Alliance y grupos locales de esa organización en los estados donde se realizó el análisis.
La investigación se realizó cerca de plantas de tratamiento de aguas residuales y de campos autorizados para la aplicación de biosólidos (lodos residuales tratados), incluidos sitios ubicados en comunidades que las organizaciones consideran afectadas de manera desproporcionada, como la latina.
'Químicos eternos' presentes en la mayoría de los sitios analizados
El muestreo incluyó ocho sitios identificados por Hispanic Access Foundation en Florida, California, Mississippi, Ohio, Texas, Virginia, Washington, Virginia Occidental y Wisconsin.
"Los hallazgos confirman que la contaminación por PFAS es generalizada y persistente, lo que refuerza la necesidad urgente de contar con regulaciones más estrictas, ampliar la investigación, aumentar el financiamiento y mejorar las tecnologías de tratamiento", indicó el informe.
En Florida, se analizaron las aguas del East Canal, que es tributario del arroyo Itchepackesassa, el cual fluye hacia el río Hillsborough y desemboca en la bahía de Hillsborough.
En Plant City hay una planta de tratamiento de aguas residuales operada por esa ciudad, que brinda servicio a aproximadamente 40,000 residentes y vierte sus aguas en el East Canal, según el estudio.
Detectan diez tipos de PFAS
En muestras de East Canal tomadas aguas abajo de un punto de descarga de la planta se detectaron diez tipos de PFAS, y el punto de muestreo tenía una concentración de PFAS totales de 58.91 ppt (partes por trillón), según el informe.
La unidad ppt se usa en toxicología para medir los niveles extremadamente bajos de PFAS en el agua potable o la sangre, de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA).
Se detectaron PFAS regulados a nivel federal en el punto de muestreo aguas abajo. Dos de esos químicos superaron las mediciones, "lo que tornó el agua superficial en este lugar no apta para el consumo sin un tratamiento avanzado".
Comunidades latinas, entre las más expuestas a la contaminación
"La contaminación por PFAS no afecta a todas las comunidades por igual. Las comunidades latinas y otras comunidades históricamente desatendidas suelen estar en la primera línea de exposición porque viven, trabajan y realizan actividades recreativas cerca de vías fluviales contaminadas y de sitios industriales", afirmó Vanessa Muñoz, gerente del Programa de Vías Fluviales de Hispanic Access Foundation.
Muñoz destacó que, al hacer esta información disponible en español, ayuda a garantizar que las comunidades latinas estén representadas en los datos respaldados por la ciencia y cuenten con los recursos necesarios para abogar por protecciones más sólidas.
Otros hallazgos clave del estudio son:
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El 95% de los sitios aguas abajo de plantas de tratamiento de aguas residuales y el 80% de los sitios aguas abajo de campos de biosólidos mostraron concentraciones más altas de múltiples compuestos de PFAS que los sitios ubicados aguas arriba.
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La concentración total de PFAS superó el criterio de salud de 1 parte por billón (ppt) establecido por el Environmental Working Group en todos los sitios de las plantas de tratamiento de aguas residuales y en el 90% de los sitios de aplicación de biosólidos.
"Todas las comunidades tienen derecho a saber dónde existe contaminación por PFAS y a tener voz en la búsqueda de soluciones", afirmó Marc Yaggi, director ejecutivo de Waterkeeper Alliance.
"Nuestro muestreo confirma que estos químicos tóxicos están ampliamente distribuidos y persisten en el medio ambiente. Estamos utilizando estos hallazgos respaldados por la ciencia para impulsar mayores medidas de protección que permitan detener la contaminación por PFAS desde su origen", agregó.
